La nueva normalidad

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Durante los últimos días, el término “nueva normalidad” se ha usado en múltiples instancias. Partiendo por el Presidente Sebastián Piñera, quien hace poco en uno de sus puntos de prensa desde el Palacio de La Moneda instalaba esta expresión al referirse sobre cómo los chilenos tendremos que adaptarnos a la situación actual y a lo que se nos viene para el futuro .

El Jefe de Estado dijo: “quiero hacer un llamado a no descuidarnos, a no bajar la guardia”, afirmando que este período de crisis sanitaria será largo y que “no vamos a poder volver a nuestras vidas normales como eran antes, vamos a tener que acostumbrarnos a una nueva normalidad”, asegurando que vamos a tener que tomar diversas precauciones y tener más cuidado por varios meses más.

A raíz de esto y luego de la publicación de un decreto en el que el Gobierno instruye a los funcionarios públicos de volver de manera paulatina a sus labores, surgieron una serie de declaraciones que activaron las alarmas.

Para empezar aclarar algo, se dice que existirá un plan de retorno gradual a partir del mes de abril, sin entregar una fecha específica, incorporando e implementando todas las medidas establecidas por la autoridad sanitaria “necesarias para resguardar la salud y protección tanto de los funcionarios y servidores públicos como del público general.”

En este retorno gradual quedan eximidas todas las personas que se encuentran en los grupos de riesgo.

Si bien la medida fue rechazada ampliamente por diversos sectores, lo concreto es que no se especifica una fecha para que los funcionarios se reincorporen al trabajo presencial, y por los mismo se debe entender que la medida se aplicará cuando la situación así lo amerite. Es lo mismo que ocurre en el caso del retorno a clases, porque si bien se puso como fecha el 27 de abril, el ministro de Educación ha sido enfático en señalar que todo está en evaluación y no hay decisiones tomadas.

Esta es nuestra nueva normalidad, porque con cada paso que se quiera dar, primero hay que tener todas las cartas sobre la mesa. 

Tenemos que acostumbrarnos al distanciamiento físico, al uso de mascarillas, al trabajo en turnos, al teletrabajo, a las filas para entrar al supermercado y la farmacia. ¿Por cuánto tiempo? No lo sabemos. 

Lo que sí es cierto, es que la normalidad que conocíamos antes de esta pandemia, es algo que tal vez no llegue en mucho tiempo.