El efecto Covid-19 en lo económico

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Sin lugar a dudas, después del primer impacto del Coronavirus en el sensible ámbito de la salud y la amenaza galopante de la propagación, que llevó a declarar la pandemia y las consiguientes medidas para proteger a la población de todos los países, el segundo gran efecto, en orden de importancia, ha sido en lo económico.

Este efecto es transversal y abarca desde las caídas en el mercado bursátil internacional, hasta la pérdida de empleos que llegan a incidir en las familias más humildes.  

Esta situación ha afectado tanto las cadenas logísticas globales, que se ven interrumpidas o retrasadas, pudiendo afectar a los stocks disponibles de empresas a nivel mundial, como el consumo de China de productos importados desde otros países (como es el caso de Chile y sus productos primarios como el cobre), pero también frutas y verduras frescas. 

El profesor Manuel Agosín, de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, ha dicho que “la incertidumbre va a continuar hasta que no se sepa la real magnitud del problema. Lo que sí sabemos es que los contagios parecieran disminuir en China en las últimas semanas, por lo que puede ser que pase de forma relativamente fácil, aunque es demasiado pronto para decirlo”.

La situación interna en Chile está mostrando un ciclo muy difícil, complejo y hasta dramático, principalmente por la creciente pérdida de empleos ya que muchas empresas entran en un plano de inestabilidad y de franca falencia; se han detenido una serie de proyectos y programas y muchos desocupados deben echar mano al socorrido seguro de cesantía, aparte de algunas medidas paliativas tomadas por las autoridades de Gobierno.

Son momentos de austeridad; de saber entender que no puede derrocharse ni un peso en cosas superfluas de las cuales se puede prescindir perfectamente y preocuparse solamente de lo más vital e importante.

Por último, en tales circunstancias sociales y humanas, es imprescindible mantener una actitud empática y solidaria con los más afligidos y vulnerables, particularmente con los adultos de la Tercera Edad y los enfermos crónicos.