Laboralista alerta que Ley de Teletrabajo deja en situación de fragilidad al trabajador

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Académico de la Universidad de Talca, Rodrigo Palomo. La necesidad de mantener su fuente de ingresos, sobre todo ante la incertidumbre generada por la crisis sanitaria y social, puede hacer que las personas se sientan forzadas a aceptar una situación de flexibilidad y de sobrecarga laboral.

TALCA. La Ley de Teletrabajo promulgada durante la presente semana por el Presidente de la República ya está generando sus primeras reacciones de alerta. El director del Centro de Estudios de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad de Talca y académico de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la misma institución, Rodrigo Palomo, alerta que sobre todo en Chile no puede valorarse el mérito de una ley laboral sólo por su texto, sino que es indispensable proyectar cómo será su implementación en la práctica de las relaciones laborales, pues regirá no sólo para el trabajo a distancia o teletrabajo que se preste en este tiempo, sino que perdurará para cuando se retome la normalidad.
“Una ley que se construye esencialmente sobre el acuerdo de las partes para definir la procedencia, condiciones y efectos del trabajo a distancia y teletrabajo, debería considerar, como premisa básica, que ese acuerdo normalmente no se alcanzará en situación de igualdad entre trabajador y empleador. Dicho de otra forma, cuando se abre la puerta a la flexibilidad laboral, sin los debidos resguardos, puede ocurrir que los trabajadores se vean forzados a pactar, no por voluntad libre, sino por necesidad de mantener la fuente de ingresos” explicó.
Palomo indicó que las fórmulas de flexibilidad horaria o derechamente la exclusión de la limitación a la jornada de trabajo, cuando se pacta trabajo a distancia o teletrabajo, no quedan suficientemente contrapesadas con el reconocimiento, ahora explícito, del derecho a la desconexión laboral. “Por tanto, podría ocurrir que una persona que actualmente trabaja con jornada ordinaria semanal de 45 horas se transforme en trabajador a distancia, posiblemente sin limitación de jornada y, consecuentemente, sin derecho al pago de horas extras” indicó Palomo, quien es doctor en Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social.
El académico advirtió que se debe considerar que la necesidad de optar por esta modalidad de trabajo, y las condiciones que se pacten para desarrollarla, variarán mucho en un escenario y otro. “Es importante que el trabajador se asesore con un abogado, con la Defensoría Laboral o con la Dirección del Trabajo antes de firmar un contrato bajo la modalidad que determina esta nueva normativa”, afirmó.