Lo curioso de los años bisiestos

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Como sucede cada cuatro años, el mes de febrero trae 29 días y que en este 2020 corresponde justamente a hoy sábado, de acuerdo al calendario gregoriano por el que también nos regimos nosotros.

No se puede negar que el 29 de febrero es una fecha inusual y a lo largo de los siglos se han acumulado muchas creencias y mitos.

Sin embargo hay cosas más serias y concretas que plantean situaciones reales y que pueden llegar a ser curiosas y hasta divertidas.

¿Qué pasa con las personas que nacen (o han nacido) en un día como hoy?

Obviamente el tiempo pasa igual para ellos (as) como para todo el mundo y cuando no sean años bisiestos será decisión de ellos o sus familias celebrarse el día 28 de febrero o el 1 de marzo.

Sin entrar en mayores y engorrosos detalles, recordemos que la palabra “bisiesto” derivó de las voces en latín “bis sextum” y el fenómeno cronológico funciona igual que con una alcancía donde esos pesos que nos sobran tardan un largo rato en juntarse para considerarse una cantidad importante. 

Fue hasta 1582, en la época del Papa Gregorio XIII, que este desequilibrio se convirtió en un problema y después de consultarlo con Dios, pero sobre todo con Cristóbal Clavio, su astrónomo, el Papa decidió adoptar su ingeniosa solución.

Así, entonces, este año 2020 tendrá 366 días y así como se van dando las cosas –tanto en Chile como en otros países con problemas sociales similares– será otra jornada complicada debido a la enmarañada contingencia sociopolítica.

Muchas personas consideran que los años bisiestos traen mala suerte; incluso en algunos países existen dichos como: “año bisiesto=año siniestro”, pero también hay quienes defienden la idea de que son tiempos de éxitos.

Entre las culturas que odian los años bisiestos está la griega, pero en Irlanda se relaciona con la buena suerte, especialmente para los nacidos el 29 de febrero. Quizás se deba a que sus padres solo tienen deber moral de hacer gastos en fiestas y regalos cada cuatro años.

Muy extraña era también la creencia de que las habas, en los años bisiestos, nacen al revés y así otra serie de mitos y leyendas que, con el paso del tiempo, han ido diluyéndose.