Algo impensado hace algunos años

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El próximo lunes 24, a una hora todavía plena del tórrido calor veraniego (las 6 de la tarde) el club Provincial Curicó Unido recibe al popular Colo Colo, en una nueva fecha del fútbol de Primera División, en el estadio Bicentenario La Granja.

Si las circunstancias fueran absolutamente “normales”, esa sería un linda y atractiva jornada deportiva con numerosa asistencia de parciales (hinchas) de ambas escuadras.

Lamentablemente, el actual ambiente deportivo-social en Chile no es el mismo de hace algunos años (hasta podríamos decir décadas) y los episodios de violencia obligan a tomar medidas tan drásticas como la que ya se ha anunciado esta semana y que se traduce en que solamente podrán asistir socios o hinchas del club local.

Aunque parezca triste y penoso este tipo de escenarios se está repitiendo cada vez con más frecuencia de lo que sería imaginable y menos deseable.

Y lo singular y curioso es que entre los propios y eventuales “rivales deportivos” generalmente no existe enemistad, ni siquiera algún roce agresivo ni serios insultos. Más bien podría decirse que existe entre ellos el mejor ánimo de enfrentarse en un marco de “fair play” (juego limpio).

De lo que se trata, entonces, es del predecible y violento actuar de ciertos sectores de las barras y que en los últimos tiempos ha estado empañando muchos encuentros futbolísticos, llegando al extremo de jugarse ciertos partidos… sin espectadores.

Lo que sucede en los estadios profesionales no es diferente a lo que sucede en las canchas de muchos rincones del país. Tampoco es distinto a la violencia que se genera en las marchas, en los conciertos masivos, en las tocatas, en las fiestas y en otros eventos. 

Ganemos o perdamos siempre algunos terminan a los golpes; la destrucción y desmanes varios.

Algunos dicen que es una forma de escape, de soltar la rabia acumulada, de cobrársela a alguien… 

En fin, es algo digno de un análisis sociológico y psicológico que, sin duda, conforma un fenómeno social que hace algún tiempo era totalmente impensado.