Maulino participa en misión en la Antártica

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Rodrigo llama a los jóvenes a cuidar el medio ambiente, a cuidar el planeta.

De Greenpeace. Oriundo de Llico, comuna de Vichuquén, Rodrigo Valdés Cofré es un activista medioambiental, que está participando activamente de una misión de Greenpeace.

Durante la expedición en la que navegan destacados científicos e incluso estrellas de cine como Marion Cotillard (El Origen, La Vie En Rose), Gustaf Skarsgar (Vikingos y Westworld) logramos tomar contacto con Rodrigo Valdés, un joven oriundo de la localidad de Llico, que por estos días participa en un misión de Greenpeace, en la Antártica, a bordo del barco “Esperanza”.

Rodrigo nos contó parte de su experiencia y sensaciones respecto a su voluntariado que le ha permitido participar por ya 30 días de la expedición en el continente blanco. 

Se trata de parte de la misión Polo a Polo, que realiza Greenpeace, desde el ártico a la antártica y que se desarrolla con el objetivo de resaltar las principales amenazas que enfrenta el océano como  el cambio climático, la pesca industrial, la contaminación con plásticos en la misma antártica que afecta especialmente a las especies marinas.

¿Cómo nace la idea de ser voluntario de Greenpeace?

“Nace hace muchos años estando en mi pueblo, en Llico. Siempre he sido una persona que le ha interesado el cuidado del entorno y el medio ambiente, sobre todo Llico, donde tenemos un ecosistema hermoso con lagunas, lagos, playas, bosques… siempre he dicho Llico es un lugar privilegiado. Para mi es el mejor lugar del mundo de todas maneras.  Estando allá me enteré que existía la organización Greenpeace, una ONG ambientalista que protegía el medio ambiente, el planeta y una vez que ya pude irme a Santiago me acerqué a sus oficinas para intentar hacerme socio, allí me enteré del tema del voluntariado. Así que postulé a ser voluntario, me llamaron y ahí comenzó mi activismo medioambiental y de eso ya han pasado once años”.

¿Te gustaría poder hacer algo en tu tierra en materia ambiental?

“Obvio que sí lo voy a hacer, en un futuro próximo voy a volver a Llico a ayudar a mi pueblo, al entorno y la comuna. Ya tuve un acercamiento hace un tiempo cuando fui invitado al Liceo Entre Aguas de Llico, por la profesora Vaina Contreras, quien al enterarse de que yo pertenecía a Greenpeace me invitó a realizar una charla con los niños del liceo, lo que acepté de inmediato y me llenó de orgullo y emoción”.

¿Qué sientes al ser parte del equipo de Greenpeace?

“Siento que no estoy solo en esto, siento que no soy la única persona que quiere cuidar todo esto o que quiere un mundo mejor, que quiere preservar las especies, mantener el entorno limpio. Muchas veces recibí burlas, retos de personas mayores, me decían ‘deja eso ahí, que lo haga otro’, la típica frase que ocupa mucha gente. Desde niño fui la persona que trata de no contaminar, de no botar basura, mis bolsillos o mi mochila siempre tienen papeles o basura que guardo para botarla donde corresponde e incluso recojo papeles y otras cosas para botarlas más tarde. Ahora se que no soy ‘el único loco’ (sonríe). Somos muchos en el país y alrededor del mundo, somos muchas las personas que queremos vivir en un mundo mejor, en un mundo limpio y que no esperamos que otros hagan los cambios”.

¿Cuáles son las funciones de un voluntario?

“Son muchas las funciones, pero creo que lo más importante es la difusión, el crear conciencia en la ciudadanía, contarles lo que está pasando no sólo a su alrededor sino también alrededor del mundo, contarle a la gente común y corriente el daño que muchas veces provocan empresas, gobiernos o personas, es muy importante que sepan lo que pasa y poder contar con el apoyo de ellos. Lo más valioso es crear conciencia de todos los daños que provocamos al medio ambiente. También hacemos charlas en colegios para contarles a los más pequeños lo que hacemos y como podemos aportar para salvar este mundo, porque no hay otro mundo, un planeta B en el que podamos vivir. Existen también equipos de náutica, equipos de escalada para trabajos en altura, de logística, creativos y hay otro montón de cosas que un voluntario puede hacer”.

¿Qué le dirías a los jóvenes respecto al medio ambiente?

“Les diría simplemente que no existe un planeta B. Este el planeta que tenemos y que tenemos que cuidar; debemos reciclar, reducir el consumo de cosas innecesarias, reutilizar las cosas que ya tenemos, dejar el consumismo de lado, ayudar al planeta, no más contaminación,. Si no lo hacen por ustedes, háganlo por las futuras generaciones, por sus hijos, hermanos o sobrinos chicos. Sería muy egoísta no permitir a los más pequeños poder conocer el planeta Tierra como lo conocemos nosotros, sería muy injusto”.

¿Qué sensaciones te provoca la Antártica?

“La primera sensación es emoción, es inmenso todo, no existen palabras, pero se siente con el corazón. Lo que también siento es respeto al ecosistema, estas montañas gigantes cubiertas de hielo, las innumerables ballenas que visto, lobos de mar, pingüinos, en fin, todo mi respeto para este lugar con espacios nunca recorridos aún por el hombre, de verdad es increíble”.

¿Qué mensaje le dejarías a la gente de Llico?

“En Llico tenemos un lugar privilegiado con un ecosistema muy especial, tenemos mar, lagos, lagunas, montañas y solo los invitaría a cuidarlo. Para mi Llico es el lugar más hermoso del mundo y  todos tenemos la obligación de cuidarlo”.