Cultura, deportes y buen vivir: así vivieron los niños las Escuelas de Verano de Junaeb

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El deporte y la actividad física no podían estar ausentes de la parrilla programática.

Panorama. Fueron 180 los beneficiados con este programa, que brindó diversas actividades a los más pequeños durante todo un mes, entregando así una experiencia entretenida y educativa a la vez.

MOLINA. Entregar un panorama entretenido durante las vacaciones para los más pequeños y apoyar a las familias que trabajan durante la temporada estival fueron los objetivos de las Escuelas de Verano en Molina. Tras ser la única comuna de la Región del Maule en adjudicarse los 180 cupos de este programa de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (Junaeb), el municipio local desplegó a cabalidad la iniciativa beneficiando a 180 niños y niñas entre 6 y 11 años de edad. Las “clases” tuvieron lugar en tres establecimientos de corte municipal: la Escuela Superior de Molina, Casa Blanca y Reino de Dinamarca; todos ellos con sus correspondientes raciones alimenticias aportadas por la Junaeb, ya que la jornada se extendía de 9:00 a 16:00 horas.

ACTIVIDADES

Las actividades que desarrollaron los niños durante el mes que duró el programa, fueron de corte recreativo, deportivo y cultural, conformando así una amplia gama de posibilidades que cada menor pudo explorar durante su estancia en la Escuela de Verano, contemplando incluso visitas guiadas a la plaza de la turística comuna.

Además, mientras algunos echaban a rodar la pelota con los talleres de fútbol, otros aprovechaban de aprender algunos golpes con coreografías al ritmo de la música mediante las clases de Boxy Dance.

Por su parte, la agilidad y motricidad fina fue entrenada gracias al taller circense, en donde las profesoras hicieron muestra de todo su talento e invitaron a los pequeños a ser parte de ese mágico mundo.

VALORES

Por último, el taller de habilidades sociales permitió fortalecer los lazos de amistad, potenciar valores positivos y dotar a los alumnos de herramientas para solucionar conflictos mediante el diálogo.

“Estamos contentos por habernos ganado este tremendo proyecto que nos ha permitido darle una mano a las familias que muchas veces no tienen con quién dejar a los niños para poder salir a trabajar. Aquí no solo están bien cuidados los más pequeños, sino que también han realizado actividades entretenidas y, lo más importante, que se les ha reforzado los valores fundamentales para actuar en sociedad”, dijo la alcaldesa de Molina, Priscilla Castillo.