El valor del diálogo

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En los próximos días comenzarán los desvíos de tránsito en el sector de Rauquén debido a la construcción de un colector de aguas lluvias. La obra es un complemento al par vial Alessandri-Freire y al nuevo hospital de la ciudad. 

Como era de esperar, los vecinos levantaron la voz cuando supieron que se trabajará en la primera etapa en la intersección de las avenidas Alessandri y Rauquén, pues eso significa que los vehículos particulares, la locomoción colectiva y los camiones (muchos de ellos de gran tonelaje) deberán usar arterias alternativas en un lugar netamente residencial. Por tal motivo, hubo reuniones con las autoridades y la empresa a cargo de los trabajos. Tras varios roces, finalmente se acercaron posiciones que dejaron más tranquilas a las partes, especialmente, a los habitantes que se verán afectados en su calidad de vida un mes y medio. Posteriormente, la segunda etapa se llevará a cabo en el sector de la población Sol de Septiembre por 45 días más.

Con este caso queda claro que el diálogo, la empatía y la buena voluntad son básicos, pero trascendentales para avanzar como sociedad. Los vecinos entendieron que el progreso tiene sus costos y que a la larga todos serán beneficiados con las obras programadas.

A de esperar que los conductores respeten la señalética sobre las rutas que se deben tomar. De no hacerlo, provocarán las molestias de los residentes de la Villa Rauquén, los cuales cedieron en sus posiciones por un bien mayor.

Ojalá que ese mismo diálogo se traslade a niveles nacionales para que se avance en los problemas que gatillaron el “estallido social”. Gobierno, parlamentarios, partidos políticos, fuerzas sociales, sindicales y la comunidad en general deben dialogar, y al igual que en el tema del colector de aguas lluvias de Curicó, prime el bien común.