Nadie dice que será fácil

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Como pocas veces en la historia republicana de nuestro país, hoy es posible advertir que el inicio de un nuevo año y una nueva década, llega con una carga abrumadora de dudas e incertidumbre.

Atrás ya han quedado los festejos levemente embriagadores del Año Nuevo, que por corto lapso nos hicieron olvidar los escenarios ingratos que se han venido sucediendo desde el pasado 18 de octubre

Lamentablemente, han sido tiempos difíciles y nos tomará largo tiempo volver a la ansiada normalidad y no se puede predecir cuándo dejaremos de ver las tiendas, los supermercados y los bancos con sus frontis protegidos con maderas y latas; que la televisión deje de mostrar la triste y penosa realidad y a enterarnos por los medios digitales y las redes sociales de los episodios periódicos de violencia y enfrentamientos.

Sin embargo, nunca debemos perder la fe y la esperanza a través de las que podremos reencontrar la senda de la confianza y el optimismo.

Ya se han dado algunos pasos que podrían permitirnos superar la amarga sensación de división y polarización que queda en evidencia en muchos programas de radio y televisión.

Al revés de los agoreros y fatalistas, deberíamos mirar con mejores ojos las próximas jornadas electorales que se desarrollarán en este 2020: de gobernadores, alcaldes y concejales aunque las “ofertas” de los candidatos tendrán que ser de gestión y no recursos, algo muy difícil para nuestra desprestigiada clase política.

Sin duda, el proceso constituyente representa la gran oportunidad del año recién iniciado y será el momento de reflexionar, de hacernos preguntas como sociedad; de mirar el futuro y el país que queremos. 

Ojalá sea lo más representativa posible, para que tenga una gran legitimidad; de lo contrario, mucha gente tendrá razones de sobra para seguir expresando su descontento y sumarse a un movimiento social recargado. 

Nadie ha dicho que será fácil, pero al menos partamos por mirar los eventos futuros con un ánimo algo más positivo, con mejor voluntad, confianza y compromiso.