Horas de balances

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A pocas horas que termine un año bastante complicado para Chile, prácticamente toda la comunidad nacional se da el tiempo necesario para hacer los respectivos balances.

Obviamente estos balances tienen miles de prismas que son tan diversos como los múltiples segmentos de nuestra sociedad y, en consecuencia, cada mirada retrospectiva tiene su propio resumen o inventario.

Están los estudiantes de los distintos niveles y por lo visto los menos afectados seguramente son los pre escolares y básicos ya que en enseñanza media y universitaria los conflictos determinaron que los dividendos o resultados fueran muy pobres y cuestionables.

El plano del comercio fue quizás el más castigado a nivel nacional por las olas de destrucción, vandalismo, caos y nos deja, a las puertas no solo de un nuevo año sino que también de una nueva década, con la compleja tarea y desafío de volver a empezar y en muchos casos “desde cero” ya que las pérdidas fueron tan cuantiosas que algunas grandes empresas quedaron al borde de la quiebra.

Igualmente grave, fue el impacto en los servicios públicos y la vida ciudadana y solo por nombrar algunos detalles para la muestra, ahí están los miles de semáforos e infraestructura pública que quedaron inutilizados en todo el país como asimismo en otros aspectos del mobiliario urbano.

La producción bajó a niveles que rozan lo histórico y el ánimo en general de los empresarios y los trabajadores no ha sido como para festejar nada.

Al menos, el ambiente deportivo tuvo algo rescatable con la brillante participación de numerosos exponentes chilenos en los Juegos Panamericanos de Perú 2019.

Pero este año que termina también nos trajo un despertar; una reacción multitudinaria que, si bien es cierto vino acompañada con todo lo traumático que era de suponer, generó un punto de inflexión y luego vino la toma de decisiones para corregir tantas desigualdades, cosas irregulares, impropias e injustas.

Entonces hay que prepararse para los cambios que deberán venir y para ello debe aunarse toda nuestra fe, nuestras voluntades y nuestras esperanzas.