Mejor prevenir que apagar

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En este día tan especial para muchos, cuando las familias se encuentran y comparten en el día de Navidad no podemos pasar por alto algunas situaciones graves que están ocurriendo en el país.

Estamos hablando de los incendios forestales, que este año se han multiplicado en comparación con la temporada anterior. De hecho ya muchos expertos han pronosticado que para este verano se están dando las mismas condiciones e incluso peores de las que se presentaron durante el verano de 2017, cuando el fenómeno denominado “Tormenta de Fuego” arrasó con cerca de 600 mil hectáreas en varias regiones del centro de Chile, dejando a miles de personas sin casas, fallecidos y un daño al ecosistema simplemente incalculable.

Y si ya sabemos cómo se podría venir este verano, es hora de actuar, y eso nos corresponde a todos, no solo a las instituciones, al Gobierno o a quienes están encargados de combatir los incendios forestales. 

Expertos en este tipo de catástrofes dicen que siempre es mejor un incendio que se previno a uno que se tuvo que apagar y en eso todos somos responsable, pues la más mínima acción despreocupada de nuestra parte puede provocar incendios dramáticos. 

Para este año ya se han construido, de manera preventiva, tres mil kilómetros de cortafuegos a lo largo de Chile y se dispone con una auténtica “fuerza aérea” de 130 aeronaves para combatir los posibles siniestros. Según dijo por estos días el director nacional de Conaf, José Manuel Rebolledo, dijo durante los últimos días que, además de todas las aeronaves, entre aviones  y helicópteros de todo tipo, son más de 8 mil personas a lo largo de Chile que están preparados y listos para combatir estos incendios.

Podrían haber miles de personas más, cientos de otras aeronaves, pero de poco podrían servir una vez que se desata un violento incendio y todas las condiciones son desfavorables, como los fuertes vientos, temperaturas extremas y una humedad muy baja, algo similar a lo ocurrido en Santa Olga, en la comuna de Constitución, donde todo se dio para quemar el poblado entero.

Mucho depende de las personas, pues con simples acciones o no acciones, podemos ser parte de la solución, no del problema.