Positiva historia de recuperación en el Hospital de Curicó

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Ejemplo de Vida. A sus 96 años, Enrique Apraiz ingresó con una insuficiencia respiratoria al servicio de Urgencias el pasado 17 de octubre. 

Don Enrique Alfonso Apraiz Pérez es de aquellas personas cuya historia vale la pena compartir, porque sirven de ejemplo para quienes atraviesan por una enfermedad e incluso para quienes estando sanos, parecen verse superados por los problemas del día a día.

A sus 96 años ingresó con una insuficiencia respiratoria al servicio de Urgencias el pasado 17 de octubre, “se preocuparon mucho por él e hicieron todo lo que se tenía que hacer”, relata su esposa Alba Guerrero. Posteriormente fue hospitalizado en el servicio de Agudos, donde comenzó a recuperarse rápidamente, sorprendiendo al equipo clínico y a sus propios compañeros de habitación.

“En el servicio de Agudos fue todo maravilloso. Un paciente de la misma sala dijo que era increíble su recuperación, con 96 años, con todos los problemas cardiacos que traía y con un marcapasos, pudo comenzar a levantarse”, comenta su esposa. Fue así como don Enrique empezó a ganarse el cariño de todos, con su alegría, su humor contagioso y su enorme vitalidad.

UN AUTÉNTICO CAMPEÓN DE DOMINÓ

Según cuenta la enfermera jefa de Agudos Cecilia Muñoz, “don Enrique para nosotros es un ejemplo de vida, tiene mucho entusiasmo y es muy amoroso, estamos todas encantadas con él”. Por otro lado, mostró su agilidad mental al derrotar a los cuatro funcionarios que intentaron ganarle partidas de dominó.

S esposa lo describe como una persona “muy deportista, fue ciclista, jugaba a las bochas y tiene muchos premios de juegos de salón, íbamos todos los años al lago Llanquihue a pescar los salmones en marzo”, recuerda la señora Alba.

Don Enrique ya se encuentra recuperado de regreso en su hogar y su esposa Alba muy agradecida con todos, “el personal fue extraordinario, lo más amorosas que hay, son tiernas y conversaron con él, lo tomaron en cuenta y él les contó cosas porque es muy bueno para el chiste”.

Por su parte Cecilia Muñoz señaló que “el personal aquí en general se caracteriza por ser cálido y receptivo con la gente. Tenemos muchos adultos mayores y a veces en nuestra sociedad no son bien considerados, pero para nosotros son nuestro ejemplo y legado, pues ellos nos dejan enseñanzas de vida. Tratamos que estén bien y confortables, para que la familia también pueda seguir compartiendo con ellos”.