Representantes del Maule sur materializaron su indignación frente al edificio de la gobernación en plena Plaza de Armas de Talca ante recortes presupuestarios en programa PRE.
Por Leonardo Paredes Zapata
Foto Carlos Alarcón
TALCA. Pasadas las 9 horas de ayer, trabajadoras movilizadas representantes del Maule Sur enfrentaron al gobernador regional, Pedro Pablo Álvarez-Salamanca, exigiendo que el Programa Regional de Empleo no sea reducido y que se mantenga en la administración de Conaf, contrario al plan de traspasar la responsabilidad a los municipios locales.
Según las movilizadas, la modificación perjudicará a más de 400 puestos de trabajo formales en sectores rurales de la Provincia de Linares.
Ricardina Riveros, representante de las movilizadas, detalló la relevancia del programa para la economía doméstica de gran cantidad de familias cerca de Linares.
“Con Conaf llevamos 15 años y ha sido una muy buena administración, muy preocupada de los trabajadores. Lo que estamos pidiendo es que sigamos con la misma institución a cargo y que sigamos trabajando igual. Que no nos quiten el 50% que quieren recortar”, señaló.
Ante la presencia del propio gobernador, la indignación de las trabajadoras encontró objetivo e increparon directamente a la autoridad en búsqueda de respuestas que complazcan a ambas partes. Sin embargo, y tras tensos cruces de opinión, se acordó trabajar en la situación para lograr acuerdos que consideren la postura de las miembros del programa y sus peticiones.
Álvarez-Salamanca, una vez calmado el tenso ambiente de la Plaza de Armas, comentó sobre el acuerdo momentáneo alcanzado con las trabajadoras. “Nos vamos a juntar el día lunes, quedaron muy contentas las señoras porque hablé con ellas, les explicamos el tema de que algunos alcaldes querían administrar el programa, lo que me parece legítimo también, pero lo importante es que el trabajo va igual y vamos a seguir trabajando juntos”, sentenció.
Con esta primera etapa de acuerdos concretada, tanto las trabajadoras del Maule sur, como los encargados de administrar el Programa Regional de Empleo, se mantienen a la espera de la reunión prometida para debatir y poner en la mesa las distintas problemáticas de los sectores partícipes y como se pudiese dar una resolución que dé respuesta a las necesidades de las personas.



