Juntas de vigilancia de ríos Maule y Longaví en alerta por déficit hídrico que afecta a la región

0
246

Los presidentes de ambas entidades reconocieron que han tenido que ajustar la dotación del vital elemento para los regantes.

POR PABLO MARTÍNEZ MÉNDEZ

LONGAVÍ. A raíz de la información de déficit hídrico de un 60% que afecta a la región, Diario La Prensa conversó con los presidentes de las Juntas de Vigilancia de los ríos Maule y Longaví, Juan Pablo Herrera y Máximo Correa, respectivamente.

Según antecedentes entregados, la cuenca del río Maule ha alcanzado registros hidrológicos históricos, posicionándose como la tercera temporada más seca en los últimos 26 años

Además, a nivel general, existe una baja acumulación de nieve en la cordillera, lo que lleva a enfrentar una condición de sequía extrema durante los dos meses restantes de la temporada de distribución.

El presidente de la Junta de Vigilancia del Río Maule, Juan Pablo Herrera, explicó que “nosotros en el mes de enero repartimos 65% de la ración máxima. La ración máxima son 200 cubos. Y nosotros repartimos en promedio 65%, que son como 130 cubos a repartir. Y este mes lo mantuvimos hasta el día 16 de febrero en ese mismo porcentaje. Y el día 17 lo bajamos a 60%. Y así lo hemos mantenido hasta el día de hoy (ayer). Esperamos llegar a fin de mes y tratar de más o menos mantenerlo también en esas dotaciones. Este año, que es un año muy malo, hemos logrado mantener eso”.

Además, Herrera recalcó que esto se ha logrado “gracias al esfuerzo de los regantes que hemos restringido nuestro uso. Llevamos cinco años restringiendo nuestro uso. Y este año no ha sido una excepción. Hemos apretado mucho la dotación”, expresó con preocupación.

Máximo Correa, presidente de la Junta de Vigilancia del Río Longaví y sus Afluentes, también mostró su inquietud, ya que “ha sido un año difícil, no tanto diría yo por la falta de lluvia, porque el embalse se logró llenar. El problema de este invierno fue que no hay nieve. Cayó muy poca nieve. Y entonces eso ha hecho que tengamos que usar el embalse en mayor cantidad que lo que se usa normalmente y en este momento estamos llegando a secar el embalse en diez días más prácticamente. O sea, a fines de febrero nos quedamos sin agua. Solamente para los animales”.

Ambas autoridades han reconocido que la baja caída de nieve y malos años con poca caída de agua lluvia han logrado que este déficit hídrico perjudique a regantes y ciudadanía en general, los que se estiman entre 23 a 25 mil regantes (para el caso de la JVRM), sumado a un total de 120 mil personas que se ven afectadas por esta escasez hídrica.