Lugar de encuentro, motivación y recreación: taller de básquetbol en silla de ruedas

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Instancia deportiva ha tenido muy buena acogida y es abierta a personas de todas las edades.

Se realiza en el Gimnasio Abraham Milad Battal y es liderado por Rodrigo Toledo, transformándose en un espacio abierto que promueve la autonomía, inclusión y comunidad.

POR EMILIA ORÓSTICA VARGAS
FOTOS MANUEL ESPINOZA ÁVILA

 CURICÓ. El básquetbol en silla de ruedas se ha desarrollado como una disciplina deportiva inclusiva, abierta y transformadora, gracias al trabajo de Rodrigo Toledo, jugador y referente del deporte paralímpico en la región. Integrante del club Tigres de Curicó, imparte desde hace cuatro años el taller con el apoyo de la Corporación de Deportes, convirtiendo esa iniciativa en mucho más que un espacio competitivo: un lugar de encuentro, motivación y recreación.
El taller se desarrolla durante todo el año en el Gimnasio Abraham Milad Battal y contempla dos modalidades. Los martes y jueves, entre las 16:30 y las 18:00 horas, se realiza el taller de iniciación, abierto a personas de todas las edades. Los lunes y miércoles, desde las 18:00 horas, se lleva a cabo el taller competitivo, enfocado en quienes ya están más interiorizados en el deporte.
Rodrigo Toledo comenzó su camino en el básquetbol en silla de ruedas el 2012, llegando a ser seleccionado nacional hasta el 2016. Al año siguiente, tomó una decisión importante: dejó su trabajo para estudiar técnico deportivo y especializarse en deporte paralímpico. Posteriormente, realizó diversas capacitaciones en el Comité Paralímpico Chileno, certificándose en múltiples disciplinas del deporte adaptado. Este proceso surgió, según dijo, al detectar la falta de profesionales especializados en el área.
Desde el Instituto Nacional del Deporte (IND) le fue entregado el taller de iniciación hace cuatro años. Sin embargo, los comienzos no fueron fáciles: durante los primeros dos años el proyecto funcionó sin financiamiento. Con el tiempo, logró gestionar apoyos para costear implementos como los aros deportivos y el resto del financiamiento se ha ido gestionando a través de fondos de Senadis, la Corporación de Deportes, proyectos del IND y el Gobierno Regional.
Uno de los pilares del taller es la promoción de la autonomía. Rodrigo pide a cada alumno que ayude con sacar su silla al llegar y en la preparación de la implementación deportiva, pero también incentiva a que los participantes asistan junto a un amigo o familiar. La idea es que el entorno conozca el deporte y lo entienda como una disciplina más, abierta a todos. “Mi visión sobre el básquetbol no es que solamente sea para personas con una discapacidad física. La idea es que sea mucho más abierto, porque es un implemento más para hacer deporte, como un kayak: tienes que sentarte y aprender a dirigirlo”, señaló.

INTEGRANTES
La mayoría de quienes asisten al entrenamiento forman parte de Teletón. Durante las mañanas reciben sus terapias físicas y, pese al cansancio, muchos se trasladan directamente al gimnasio para entrenar. La motivación por practicar este deporte supera el desgaste físico, transformándose en una instancia de disfrute y socialización.
El taller de iniciación reúne a personas de edades muy diversas, incluso mayores de 50 años. En muchos casos, se trata de personas que adquirieron una discapacidad en la adultez y encuentran en este espacio una alternativa más dinámica y entretenida que las terapias tradicionales, además de una oportunidad para salir de casa y mantenerse activos.
Dentro de los logros del taller destaca el caso de Martina Roco, quien llegó siendo muy pequeña y ya con 14 años fue reconocida con el premio a la mejor deportista de proyección, reflejando el impacto formativo y deportivo de esta iniciativa.

Toledo enfatizó que ver el básquetbol en silla de ruedas en acción es fundamental para comprenderlo como deporte y no desde la lástima.

APODERADAS
Las madres de los jugadores cumplen un rol fundamental en el funcionamiento y el espíritu del equipo. Llegaron al taller por distintos caminos: recomendaciones de familia, comentarios en la comunidad o incluso por el contacto directo del entrenador en espacios públicos.
Están presentes en cada entrenamiento y campeonato, apoyando de manera constante y generando un fuerte vínculo. No solo acompañan a sus hijos, sino que también se organizan entre ellas, comparten comida y se apoyan mutuamente, fortaleciendo un ambiente de contención y cercanía. “Es más que un equipo, es una familia. Nos conocemos ya años y entre nosotras leseamos, nos conocemos la vida… Aquí todas tenemos experiencias fuertes de vida y al final nos hace bien. Aprendemos una de la otra y también nos desahogamos, entonces, la pasamos bien”, comenta María Silva, madre de Esteban, uno de los jugadores.

MUESTRAS AL PÚBLICO
Como club, también realiza exhibiciones de básquetbol en silla de ruedas en establecimientos educacionales. En Curicó ya han visitado gran parte de los colegios, especialmente aquellos que cuentan con Programa de Integración Escolar (PIE). Estas actividades se realizan durante todo el año y se intensifican en la semana de la Teletón. En algunos casos, los colegios asisten directamente al gimnasio para vivir una jornada de deporte adaptado. La experiencia suele comenzar con poco entusiasmo, pero termina con todos los estudiantes participando activamente. “Al final hay 100 jóvenes usando las sillas”, comentó Toledo. El hecho de que niños y jóvenes se suban a las sillas y practiquen el deporte genera un impacto profundo, ya que crecen con una formación distinta, donde la inclusión se internaliza de manera natural.
El taller cuenta además con el apoyo de voluntarios que participan de forma recreativa. Muchos de ellos estudian carreras como terapia ocupacional, kinesiología o servicio social, aportando desde sus conocimientos y, al mismo tiempo, ampliando su experiencia profesional en el trabajo con personas con discapacidad.
En cuanto a la implementación, existen dos tipos de sillas: las estándar, diseñadas con medidas generales que se adaptan a la mayoría de los jugadores, y las sillas profesionales, fabricadas a la medida de cada deportista según su estatura, peso, tipo de discapacidad y estilo de juego, lo que permite un mejor rendimiento y control en la cancha.

DIFICULTADES
Uno de los desafíos permanentes del taller es la disponibilidad de recintos deportivos y el transporte. Muchos participantes provienen de sectores como Sarmiento, Río Claro o Los Niches, y requieren trasladarse acompañados, lo que dificulta la asistencia regular. A ello se suma la necesidad de mejorar la infraestructura del gimnasio, siendo uno de los objetivos actuales adecuar el baño universal para que sea completamente accesible para todos los que utilizan el recinto.