“Mientras tenga vida, siempre voy a estar para aportar a Liceo”

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Óscar Aliaga Núñez, cariñosamente conocido como “Oscarito”, comandó la época dorada de Liceo.

Junto con recalcar que simplemente busca seguir el legado de su padre, reconoce que cada año que pasa, se hace más difícil darle continuidad a la institución, ya que “los recursos económicos cuesta mucho más obtenerlos”.

POR CARLOS ARIAS MORA
FOTOS MANUEL ESPINOZA ÁVILA

CURICÓ. Por varias décadas, el apellido Aliaga ha estado vinculado al Club Deportivo Liceo. Primero con Óscar Aliaga Núñez, mientras que, por estos días, aquella responsabilidad recae en nuestro entrevistado, Sergio Aliaga Muñoz. “Una vez que murió mi padre, seguí yo. En ese tiempo trabajaba en un banco”, cuenta a Diario La Prensa.

El actual presidente del Club Deportivo Liceo, que detenta ramas tanto en el básquetbol como en el fútbol, nos recibe en el emblemático Bar Restaurante Deportivo, local de propiedad de su familia. Junto con algunos recuerdos del que para él fue el mejor equipo de Liceo, en 1984 (“por el espectáculo que daba”, subraya, en la extinta Dimayor), otras historias vuelven a su memoria, como, por ejemplo, algunas relacionadas a su juventud.

– Me imagino que por esos años sobraban los dirigentes…

“Efectivamente. En ese sentido yo siempre he tenido una envidia sana a mi padre. Me acuerdo, yo estando en el colegio, de que a las reuniones del Club Deportivo Liceo llegaban fácil, más de 15 personas. Entonces era todo más sencillo. Hoy en día cuesta armar un directorio. Me acuerdo cuando Liceo entró a la Dimayor, estamos hablando el año 83, teníamos, como te digo, un directorio de 15 personas”.

– ¿Cómo lo hace entonces para que este club siga vivo, para que siga funcionando?

“Cada año que pasa es más difícil, porque los recursos económicos cuesta mucho más obtenerlos. Yo trato de seguir el legado de mi padre. Yo sé que hacer lo que hizo él es casi imposible, por los tiempos, porque hoy no son las cosas como antes. Antes había, no sé si llamarlo así, más pasión, más dirigentes y los recursos de alguna parte salían. Por eso digo, cada año cuesta más, es más caro. Pero como decía mi papá, hay que morir con las botas puestas. Mientras tenga vida, siempre voy a estar para aportar a Liceo. Tengo eso sí que agradecer que las series formativas están funcionando muy bien, ahí yo soy como un consultor, por así decirlo, ellos tienen su directiva. En el fútbol está más complicado, cuesta encontrar gente que quiera hacerse cargo de una serie. Antiguamente en el fútbol, Liceo era muy competitivo. Hoy en día, no lo somos tanto”.

– Hace un par de años, por falta de recursos, Liceo no participó de la Liga Nacional de Básquetbol (LNB), en la Segunda División. El año pasado volvieron. ¿Cuál es el plan para este 2026?

“La idea es seguir en la Liga DOS, con nuestro técnico Cristian Figueroa. Hace un par de días sostuvimos una reunión con el alcalde (George Bordachar), donde nos prometió ayuda. Nosotros tenemos que hacerle llegar un presupuesto. Aun no hay una cifra, pero el compromiso es que sea mayor que la anterior subvención que recibimos (el año pasado fueron $5.000.000). Esos recursos son básicamente para gastos ligados a la logística, por ejemplo, para que los jugadores vengan a entrenar, hay algunos que vienen de Talca, de Rancagua, ahí se nos va mucha plata en traslados. El año pasado no tuvimos apoyo del Gobierno Regional, este año esperamos que sí. Pese a todas las dificultades, yo creo que el año pasado volvimos a reencantar a la gente, se hizo una muy buena temporada, con muy pocos recursos. Como se está haciendo un muy buen trabajo en las series formativas, también estamos participando en la Liga del Desarrollo, que es un campeonato que se juega con muchachos hasta 21 años. Esperamos que la gran mayoría de los jugadores de Liceo sean de Curicó. De hecho, antiguamente, hasta los reservas los traíamos de afuera. Queremos poder cambiar eso”.

– ¿Qué sueños tiene con Liceo que le gustaría cumplir?

“Bueno, está lo del gimnasio. Ese es un tema que está pendiente, que también lo abordamos en la reunión con el alcalde. El sitio donde se pretende construir el gimnasio sigue disponible (emplazado en el sector Rauquén). Nuestras series formativas andan como los gitanos, me explico para que no me malinterpreten, un día entrenan en un lado, otro día en otro. Como son tantas series y categorías, no nos da como para entrenar en un solo recinto. Ese sueño está y le hicimos saber al alcalde la posibilidad de poder retomar ese proyecto”.

– Para finalizar, respecto al Bar Restaurante Deportivo ¿Cuáles son sus expectativas?

“Es un negocio desgastador. El día a día. Pero, sin sonar como pedante, el Depor es el Depor. La tradición hay que mantenerla hasta cuando se pueda. Hasta cuando haya salud, trabajar hasta cuando la salud lo permita. Espero que alguien se pueda hacer cargo después, pero yo creo que hay Depor para rato”.