A pesar de ese desmarque, la exministra del Trabajo dijo estar abierta al diálogo con diversos sectores para llegar a acuerdos que favorezcan a todos los chilenos.
“Ha sido un fortalecimiento importante para este periodo previo a la campaña que se inicia en unas semanas más, el que hemos denominado Escuchas a la Ciudadanía”, comentó la candidata.
POR JUAN SEBASTIÁN COFRÉ FLORES
FOTOS MANUEL ESPINOZA ÁVILA
El jueves de esta semana, la carta de la centro-izquierda estuvo compartiendo con la comunidad en la Plaza de Armas de la ciudad, pues en las últimas semanas decidió estar más en terreno que participar en debates con los otros candidatos a La Moneda.
En su paso por la cabecera norte de la Región del Maule, Jeannette Jara se dio el tiempo para conversar con diario La Prensa en su casa matriz de Curicó, donde se refirió a los ejes de su programa, de las diferencias que tiene con sus contendores y de problemáticas generales, como el combate al crimen organizado, mejorar el sistema de salud o cómo mejorar la calidad de vida de la población.
Tras varios días de viaje por el país, ¿cómo ha sentido la recepción de la gente?
“Ha sido un fortalecimiento importante para este periodo previo a la campaña que se inicia en unas semanas más, el que hemos denominado Escuchas a la Ciudadanía. Hemos estado recorriendo buena parte del norte y también del extremo sur. De hecho, llegué de Punta Arenas a Santiago, donde nos esperaba nuestro bus, que lo llamamos la ‘Jaraneta’ y que partió del mismo aeropuerto a San Francisco de Mostazal, luego a Rancagua, paramos en Rengo, terminando la jornada en Chimbarongo y de ahí nos vinimos a Curicó”.
¿Qué piensa de las críticas por no sumarse a los debates con los otros candidatos?
“He estado en muchos foros empresariales, de hecho, no solo en las primarias, que fueron bastante, sino que también en la primera vuelta. Participé del foro del Salmón, de un encuentro de la minería, de otro de la Cámara de Comercio de Santiago, del transporte de carga y podría seguir porque son varios más, pero creo que aquí debe tenerse presente que debe haber un equilibrio, porque así hay sectores empresariales que tienen capacidad de organizar grandes foros, a mi entender, los candidatos también deben tener la capacidad de estar con las grandes mayorías, que son las personas que están en las poblaciones, en las comunas y en las regiones. Nada sobra, por el contrario, mientras más diálogos abramos es mejor para poder tener liderazgos presidenciales que estén imbuidos de la realidad de todos los sectores sociales del país. Como en mi caso, yo soy autónoma del mundo empresarial porque no me financian ni me mandan, creo que tengo, con mayor razón, libertad para definir la agenda que me parezca más pertinente y es en el territorio con las personas”.
¿La idea es conocer las inquietudes directamente de la comunidad?
“Tenemos dos modalidades del despliegue en regiones. Hacemos actos con nuestros adherentes, que son muy masivos, donde recibimos mucho cariño y fuerza. Y la segunda modalidad es una que se denomina Soluciones para Chile, donde son invitaciones especialmente dirigidas a organizaciones empresariales de la región, sociales, sindicales y vecinales y lo que hacemos, es recoger tanto problemas como propuestas”.
PRIORIDADES
¿Dónde está enfocado su programa de Gobierno?
“Hay temas que son transversales en el país, donde el primero es la seguridad pública y el control migratorio y el segundo que sale muy presente es la salud pública y la presión que hay por tener más especialistas, más ambulancias, eliminar las listas de espera, en definitiva, tener una mejor atención”.
¿Qué hará para frenar la delincuencia?
“Nuestra propuesta tiene tres líneas básicas, que tienen que ver con atacar los efectos del crimen organizado a través de la construcción de más cárceles, donde se están proyectando cinco nuevas con segregación de la población penal entre los más peligrosos de los que han cometido ilícitos de menor gravedad para evitar las denominadas escuelas del delito al interior de los recintos penales. En segundo lugar, un fortalecimiento de las policías, de hecho, en la PDI hay un levantamiento de requerimiento de personal de alrededor de dos mil funcionarios más, lo que espero poder implementar. En Carabineros ampliar tanto el número de vacantes en las escuelas de formación y prolongar, con incentivos económicos adecuados para su carrera profesional, dado que se les necesita y son gente con experiencia. Además, que puedan tener mejores herramientas de combate al crimen organizado, con más inteligencia policial y el uso intensivo de tecnologías nuevas como drones que están participando bastante en la persecución, por ejemplo, de autos robados. Y, el tercer punto, es discutir con sinceridad a qué ha venido el crimen organizado al país y es a abrir nuevos espacios de negocios delictuales, relativos a la trata de personas, contrabando, al blanqueo de activos y todas ellas concluyen en un punto común y es que vinieron por el dinero y por eso, hay que perseguir el patrimonio narco y levantar el secreto bancario y fortalecer la unidad de análisis financiero”.
¿Y qué se hará para evitar la corrupción en las instituciones del Estado?
“En primer lugar, la obligación de que todos los funcionarios públicos declaren sus intereses y patrimonio, hoy se declara, pero de cierto grado hacia arriba. En segundo lugar, tener a la vista que las autoridades políticas debieran tener siempre a disposición sus cuentas bancarias y no se trata de meterse a la vida privada de las personas, ni menos de revisarle a los ciudadanos su cuenta RUT, esto se trata de atacar a quienes mueven dinero en grandes sumas y que están pasando desapercibidos”.
EXTREMOS POLÍTICOS
En las encuestas usted y José Antonio Kast están liderando, ¿qué piensa de los llamados a no votar por los llamados extremos?
“Creo que la ciudadanía va a tener que optar por dos proyectos, uno que representa a la centro-izquierda chilena que me toca liderar después de las primarias y que se hace con visiones de distintos partidos políticos, en las cual muchas veces también se expresan tensiones públicas, pero que es propio de un ejercicio de unidad amplio. En el otro lado, si hay un extremo, que es un partido que apoya a un candidato único, que son los republicanos y que se han opuesto a todos los cambios en nuestro país, por ejemplo, en su minuto a la ley de divorcio, a la píldora del día después, a la ley Cholito, al aumento del sueldo mínimo, a la reforma de las pensiones y eso me hace pensar que es muy complejo que pueda gobernar el país un candidato que lo único que ha hecho es oponerse a todo en vez de poder construir puentes para acuerdos, que es lo que ha destacado a mi liderazgo”.
¿Cuál es el mensaje para los miles de chilenos que no creen en la política?
“Los partidos tienen un espacio muy importante, porque son representativos de las ideas de las personas, pero en Chile hay mucha gente que no se siente de ninguna colectividad, que ni siquiera tiene militancia y ninguna adhesión definida por una ideología. Los que estamos en política tenemos el deber de representarlo a ellos también y ahí está el principal desafío. Eso no se va a hacer solamente con consignas o con palabras al viento, donde algunos dicen tener mano dura o que van a generar más y mejores fuentes productivas, lo que se hace es con propuestas reales y concretar, donde hay que conocer el Estado y tener capacidad unitaria de poder conversar con los que piensan distinto, no excluirlos ni anularlos y buscar puntos en común, pero no es fácil esa tarea en todo caso”.
A mucha gente le cuesta llegar a fin de mes, ¿qué propone para mejorar la calidad de vida?
“Lo que viene es llegar en Chile a un ingreso vital de $750.000 durante mi periodo de Gobierno, el cual refleje el costo real de la vida de las personas. Algunos han criticado esta propuesta como escandalosa, pero a mí me parece escandaloso que una familia donde todos trabajan y se esfuerzan, aparezcan padres y madres que llegan con angustia a fin de mes porque no tienen como pagar la luz, el agua, el gas, el arriendo, las cuotas, los créditos, etc. Si pensamos en una sociedad con cohesión social, las personas no pueden quedar tan excluidas. El ingreso vital se va a hacer con apoyo a las pymes, con subsidio del Estado, porque sabemos que la economía requiere ajustes y el mercado laboral hay que cuidarlo”.